Les dejo las frases (obligatorias) para pensar y guiar el
coloquio:
"Uno de
los factores esenciales en la práctica del tiro de arco y de las otras artes
que se cultivan en el Japón (y probablemente también en otros países del lejano
Oriente), es el hecho de que no entrañan ninguna utilidad. Tampoco están
destinadas a brindar goce estético, sino que significan ejercitación de la
conciencia que ha de relacionarse con la realidad última. Así pues, el tiro de
arco no se realiza tan solo para acertar el blanco; (…) Ante todo, se trata de
armonizar lo consciente con lo inconsciente.”
“Respecto del
tiro de arco, significa que arquero y blanco dejan de ser dos objetos opuestos,
y se transmutan en realidad única. El arquero ya, no está consciente de su yo,
como un individuo cuya misión es acertar el blanco. Mas ese estado de
no-conciencia lo alcanza sólo si está enteramente libre y desprendido de su yo,
si se aúna a la perfección de su destreza técnica. Esto se distingue
fundamentalmente de todo progreso que pudiera alcanzarse en el manejo del
arco.”
“El Zen es
"la conciencia cotidiana", según la expresión de Baso Matsu
(fallecido en 788). Esa "conciencia cotidiana" no es otra cosa que
"dormir cuando se tiene sueño; comer cuando se tiene hambre". Apenas
reflexionamos, razonamos y formulamos conceptos, lo inconsciente primario se
pierde, y surge un pensamiento. Ya no comemos cuando comemos; ya no dormimos
cuando dormimos.
“Se disparó la
flecha, pero no vuela en línea recta hacia el blanco, y éste no está donde
debería hallarse. El hombre es un ser pensante, pero sus grandes obras las
realiza cuando no calcula ni piensa. Debemos reconquistar el "candor
infantil" a través dé largos años de ejercitación en el arte de olvidarnos
de nosotros mismos. Logrado esto, el hombre piensa sin pensar. Piensa como la
lluvia que cae del cielo; piensa como las olas que se desplazan en el mar;
piensa como las estrellas que iluminan el cielo nocturno, como la verde fronda
que brota bajo el tibio viento primaveral. De hecho, él mismo es la lluvia, el
mar, las estrella, la fronda”.
ZEN EN EL ARTE DEL TIRO
CON ARCO, Eugen Herrigel
“Pensar en la muerte sugiere dos
preguntas. La primera es: ¿cómo puede evitarse? La segunda es: ¿cómo aceptar la
muerte y morir?”
"Recordar que hemos de morir
es uno de los mejores modos de evitar la trampa de pensar que tenemos algo que
perder. Nuestra cultura occidental piensa lo contrario y lo da todo por
aferrarse a la ilusión de lo material y su acumulación. La buena nueva es que
cada día más personas –e incluso más medios masivos- parecen haberse dado
cuenta de que cuando a las personas se les acaban las respuestas a las
preguntas fundamentales del yo (¿Quién, o qué soy? ¿Por qué nacemos? ¿Por qué
morimos?) y que ellas nos abren la puerta para trascender lo transitorio."
“Quien no aprendió a morir, muere
contra su voluntad. Aprende a morir y aprenderás a vivir, pues no aprenderá a
vivir quien no aprendió a morir”.
Bienvenidos al trabajo práctico de
mitad de cuatrimestre. Ante todo quiero decirte que si estás leyendo esto, es
porque has recorrido un gran camino clase a clase; escuchando, participando,
interviniendo, opinando, discrepando, reformulando ¡y sobre todo: pensando! O
sea, que has tenido un ejercicio constante que hoy te hace valorar como
estudiante. Es decir, este camino de a poco te fue estableciendo en el oficio
de ser estudiante, te fue empoderando, construyendo como tal. Eso significa que
tenés una base con la que, por más que al principio no lo veas, vas a afrontar
lo que sigue. Que no es difícil, siempre y cuando te encuentres, en vos, los
conocimientos que has adquirido genuinamente. Por lo cual, vamos a quitarle los
miedos, sacarle “ese todos temen” con el que se caracteriza un trabajo con
nota.
Como fue
dicho en clase, el trabajo requiere una la realización propia y original de un ensayo breve. La extensión mínima requerida es de 3
carillas. La máxima: 6. Se siguiere tipografía Times New Roman, tamaño “12” o bien escrito a mano alzada con letra bien legible. Se entrega el 28de octubre. En
cuanto al texto, lo que escribas tiene que problematizar los enunciados de la
temática que te ha tocado y cruzar transversalmente los contenidos de la
materia. En segundo lugar, debe nacer, germinar, provenir de una experiencia
que te toque en lo personal, en tu proyecto de vida o en el proyecto de vida de
otra persona con la cual te veas identificado.
A
continuación, les dejo unas pautas que les van a ayudar a pensar y otras que
son condición indispensable para llevar a cabo el trabajo. ¡Confío en ustedes!
Documental completo (CON subtítulos): http://www.dailymotion.com/video/x38g1ey
¡Agradecimientos a Santiago Magaña que lo subtituló! ¡Genio!
“Los
acontecimientos siempre ocurren en el mismo orden”.
“Estamos
obligados a viajar hacia el futuro, y esto es porque la flecha del tiempo dicta
que los hechos, una vez ocurridos, no se desharán”.
“El
cambio permanente es parte fundamental de lo que significa ser humano”.
“La
flecha del tiempo dirige la evolución de todo el universo”.
“La
flecha del tiempo dicta que el futuro siempre será diferente al pasado”.
“La
línea del tiempo, la secuencia de hechos que poco a poco conduce el universo a
su muerte, es la misma que crea las condiciones para la vida (…) La flecha del
tiempo crea una ventana luminosa en la adolescencia del universo. Durante la
cual, la vida es posible”.
Entropía
“La
entropía logró resolver por qué hay una diferencia entre el pasado y el futuro.
La segunda ley de la termodinámica dice que todo tiende a ir del orden al
desorden. Eso significa que hay una diferencia entre el pasado y el futuro. En
el pasado, el Universo era más ordenado. En el futuro, será más desordenado”.
“El
Cosmos, al final, se desvanecerá y morirá”.
“Cada
una de los 200 mil millones de estrellas de nuestra galaxia se apaga. Y así
como la muerte del sol significa el fin de la vida en nuestro planeta, la
muerte de todas las estrellas acabará con cualquier posibilidad de vida en el
universo”.
Instante
“Y
por eso, para mí, la maravilla más impresionante del Universo no es una
estrella, o un planeta o una galaxia. No es algo. Es un instante en el tiempo. Y ese momento es ahora”.
“Los
humanos han caminado sobre la tierra sólo durante una minúscula fracción de ese
breve momento en el tiempo profundo”.
“Y
creo que sólo continuando con nuestra explicación del Cosmos, y de las leyes de
la naturaleza que lo gobiernan, podremos realmente entendernos a nosotros
mismos y a nuestro lugar en este universo de maravillas. Y eso es lo que hemos
hecho en nuestro breve tiempo en la Tierra”.
El siguiente
cuestionario sirve de modo de guía para el documental que vas a ver. La idea
del mismo es repensar las categorías de “tiempo” y “espacio” como conceptos
filosóficas. La figuración que los seres humanos nos hacemos del tiempo y del
espacio corresponden a construcción sociales e históricas y su estudio y
análisis nos ayuda a pensar, no sólo el universo, sino a nosotros mismos.
1) ¿Cómo son las categorías del tiempo en el documental? ¿Qué
referencias da?, ¿qué ejemplos? ¿Cuál es la relación con el ser humano?
2) ¿Cuál es la relación entre el tiempo y el universo?
3) ¿Cómo se pondera el tiempo cósmico,
cómo se le da valoración?
4) “Durante
toda la historia de la especie humana, hemos viajado menos de una décima parte
del 1 por ciento de esa órbita”.
5) Según Brian Cox, ¿cuál es la
propiedad más profunda del tiempo?
6) ¿Qué significa el concepto de la
“flecha del tiempo”?
7) Eternidad…
8) Concepto de entropía.
9) ¿Cuál es la problemática de “Próxima
Centauro”?
10) ¿A qué se refiere con el instante en la ventana de la
adolescencia del universo?
11) ¿Cuál es la metáfora de la
fotografía que la sonda ha tomado del sistema solar?
Prefería que no lo llamaran filósofo. "Lo que hago es la historia de la manera en que las cosas se problematizan; es decir, la manera en que las cosas se vuelven problemas", sostenía Michel Foucault, profesor en universidades norteamericanas y francesas, catedrático del Collège de France y, por sobre todo, autor de textos cuya lectura obra un milagro escaso en estos tiempos: la percepción de que, tras haberlos atravesado, será imposible mirar el mundo del mismo modo en que se lo miraba antes. La llama intelectual de Foucault deslumbró, apasionó y dio batalla entre mediados de los sesenta y mediados de los ochenta. Precisamente, los años donde el proyecto moderno comenzaba a ser impugnado, mostraba algunas grietas y, aún sin desmoronarse, perdía algo de su desafiante vitalidad. A 30 años de la muerte de este pensador, cuando todo indica que estamos entrando en una nueva era -a la que aún nadie sabe muy bien qué nombre dar-, se extraña la desbordante ambición de quien arriesgó ideas inesperadas, incómodas por derecha y por izquierda, con las que se puede diferir, pero difícilmente permanecer indiferente. Moderno al fin, Michel Foucault se empeñó tanto en iluminar las zonas de sombra de lo social como en celebrar la desatada alegría del pensamiento.
El universo foucaultiano
Arqueología del saber. Además de ser el título del libro publicado por Foucault en 1969, el término alude a la esencia de su metodología de trabajo: la idea de que, aunque muchos nos parezcan naturales o evidentes, no existen saberes o discursos que no sean fruto de determinadas condiciones de posibilidad (en otros términos, de determinadas prácticas sociales). Así como cada época "produce" lo que se puede decir o no, también podría decirse que cada época dispone dónde concentrar los esfuerzos de la investigación científica, de qué modo elaborar los sistemas de ideas, cómo establecer lo que merece ser conocido o, incluso, qué puede ser pensado y qué no. La "arqueología del saber" apunta a estas cuestiones: no aspira al gran relato histórico, sino que se concentra en determinados acontecimientos (la "invención" de la cárcel, por ejemplo), indaga en los documentos históricos, los organiza, vincula entre sí y observa cómo se fueron generando rupturas o cambios en los modos de pensar.
Microfísica del poder. A contramano de los discursos que imperaban en su tiempo (fundamentalmente en los aguerridos años 60 y 70), Foucault desterró la concepción del poder como algo único, superestructural, ubicado en la cima de la pirámide social, desde donde se ejercería presión hacia abajo. Para el francés, la cuestión no pasaba por el enfrentamiento entre dominantes y dominados, sino por las relaciones de fuerza múltiples. En su concepción, el poder es ubicuo, lábil y está presente en cada intersticio del entramado social. El Estado y los grupos más poderosos lo detentan, evidentemente, pero también se ejerce, de manera capilar, en instituciones, espacios productivos, organizaciones políticas, vínculos familiares, lazos íntimos. Asimismo, en La voluntad de saber, Foucault escribe: "Donde hay poder hay resistencia". Es decir, las relaciones de poder se entraman con resistencias también capilares, en una dinámica difícil de sistematizar.
Instituciones de encierro. En Vigilar y castigar, Foucault describe los pormenores del suplicio y descuartizamiento de un condenado en la París de 1757. Si los horrendos espectáculos que brindaban estos ajusticiamientos existían en función de un ejercicio, toma de posición y exhibición del poder monárquico, las cárceles, "invento" moderno que los terminará reemplazando, traen consigo una modalidad de castigo menos cruenta, pero más efectiva. Para la visión de Foucault, el dispositivo que subyace a la prisión no busca mostrar con gran despliegue aquello que le ocurrirá a quien se desvíe de la norma, sino que pretende inscribir (como la temible máquina de La colonia penitenciaria, de Kafka) la ley en el cuerpo -incluso en las almas-. "La prisión fue un invento que se expandió rápidamente a todos los ámbitos", asegura en una entrevista de los años 80. Esto quiere decir que el "formato" presupuesto por las cárceles, que incluía encierro, regulación de los horarios, rigor, disciplina, sistemas jerárquicos y normativas a la vestimenta, los modos de hablar, sentarse, caminar o dirigirse a los superiores, es el mismo que se encarnó en la institución escolar, asilos, hospitales e internados modernos.
Panóptico. A fines del siglo XVIII, el filósofo Jeremy Bentham ideó un tipo de arquitectura carcelaria al que llamó "panóptico". Se basaba en una torre central, donde residían los guardias, rodeada de celdas individuales, cuyo interior era visible desde la torre. Los guardias tenían total acceso visual a las celdas, pero los prisioneros no podían ver el interior de la torre. Bentham consideraba que la posibilidad de ser permanentemente vigilados desarrollaría autocontrol y disciplina en los presidiarios. Aunque nunca se construyó un panóptico en sentido estricto, Foucault encontró los vestigios de esta concepción en documentos del siglo XVIII. El concepto le serviría para pensar los dispositivos de vigilancia presentes en todo tipo de instituciones, de la escuela a la fábrica.
Sociedad disciplinaria. Los hallazgos de Foucault implican una noticia incómoda: los dispositivos instaurados por las "instituciones de encierro punitivo" serían la matriz de las mayores conquistas del proyecto moderno. Sólo cuerpos y mentes (en todo caso, subjetividades) altamente disciplinados podrían generar los elevados niveles de productividad, concentración, aceptación de las normativas y pensamiento metódico requeridos por las sociedades occidentales, tanto en sus versiones capitalistas como socialistas.
Poder-saber. Foucault postula que la dinámica del poder en la modernidad también se articula con un saber muy específico: el que se obtiene a partir de la observación puntillosa, el seguimiento pormenorizado, los mecanismos utilizados para calificar, medir, clasificar y jerarquizar. En última instancia, la necesidad de "normalizar" a los integrantes del cuerpo social.
Biopolítica. Cuando ese poder-saber comienza a organizarse en función de la "administración de la vida", se ingresa en el ámbito de lo que el autor denomina la biopolítica. Probablemente, éste sea el concepto que menos llegó a desarrollar (fue recuperado por pensadores contemporáneos, como Giorgio Agamben), y está ligado al momento en que la sociedad occidental descubre que también le es posible medir, administrar, controlar e incidir en los procesos vitales. Si inicialmente los cuerpos fueron entendidos como máquinas (a las que había que educar, disciplinar y corregir), luego pasaron a ser considerados "cuerpos-especie" que serían regulados en términos biológicos (natalidad, longevidad, salud, asunción de la sexualidad). Muchos pensadores señalan que, si bien ya no vivimos en el marco de la sociedad disciplinaria, algunos de sus dispositivos se han actualizado, como los sistemas de vigilancia que hoy atraviesan lo digital y el imperio de la imagen. Desde esta perspectiva -deudora del pensamiento de Foucault-, estaríamos entrando en el modelo de las "sociedades de control", donde la capilaridad del poder ya no estaría regida por lo disciplinario, sino por instancias más sutiles, como la seducción, el hedonismo, el consumo o, incluso, las biotecnologías.
En fotocopiadora, les dejo las Meditaciones Metafísicas del filósofo René Descartes. Su lectura es obligatoria para la semana próxima en los capítulos 1 y 2 (si quieren leerlo todo, bienvenido sea). Lo vamos a discutir en clase, pero reitero la condición de obligatoriedad de su lectura. No pretendan entenderlo todo. Si no entienden algo, sigan de largo. Hagan anotaciones y tomen en cuenta los "Diez consejos para leer textos filosóficos" que también les dejo en esta página.
Cualquier duda me escriben.
Darío Z nos explica de manera muy sencilla qué es la filosofía y para qué sirve. Interesantísimo video que tuvimos el honor de compartir en clase. ¡Qué lo disfruten!
Los textos filosóficos traen consigo una gravedad típica. Leer a Aristóteles, a Kant o a Descartes no es fácil. Menos aún
enfrentarse a Heidegger o a Hegel. El problema —quizás— es quenuestra comprensión se acostumbra a discursos
más prácticos o técnicos y nos olvidamos que las formas teóricas del
pensamiento son distintas. Y este tipo
de reflexiones siguen siendo importantes. Sin ellas no podríamos dialogar sobre
temas como laecología, laresponsabilidad
social, latecnologíao laempatía. No entenderíamos textos fundamentales deeconomía,sociologíaopolítica. Tampoco podríamos leer algunos artículos enLa Nación, enPágina/12o enEl
País. A continuación van mis sugerencias para enfrentarnos a
un texto de filosofía:
1.Unaprevia conciencia de lo que vamos a leerno está de más. Elcalentamiento
filosófico parte de la certeza de que las reflexiones sobre el
mundo y su sentido tienen una lógica diversa a otros tipos de razonamientos.
2.Otra manera de
preparación consiste en realizarse algunas preguntas específicas sobre lo que vamos a abordar, o dialogar con otra persona que tal vez haya leído el asunto. Jugar a
hacer preguntas y respuestas filosóficas puede ser entretenido. Siempre con la
conciencia de llegar alguna parte, claro está.
3.Se necesita unlugar y disposición adecuada. La medianoche solitaria no necesariamente es amiga de la filosofía
(aunqueDescartespensara lo contrario). Necesitamos una cierta lucidez que nos permita
concentrarnos. También podría ser que, aunque no en todos los casos, se
necesite una buena lámpara, un lápiz y un café.
4.Tambiénla seguridad de que no encontraremos una
diversión igual a la de leer un cómic, una novela o
una noticia. El gusto por la lectura teórica anda relacionado con la búsqueda
de las precisiones, por la lógica del texto, por el descubrimiento de nuevos
datos sobre la realidad.
5.Es recomendableir al índice. Porque gracias a él —en la mayoría de los casos— lograremos ver el camino
recorrido y que invita a transitar el que hizo la obra. Paso aclaratorio al
tomar en nuestras manos cualquier texto filosófico escontextualizarel mismo. Esto se puede realizar proponiéndonos una serie de cuestiones
tales como ¿cuándo se escribió esto?, ¿quién lo escribió?, ¿participaba el
autor de una corriente o estaba inmerso en algún debate? Estas
contextualizaciones se logran buscando en un diccionario de filosofía, en una buena
enciclopedia o, sencillamente, en el google.
También sirve normalmente el resumen que muchas obras traen en la solapa.
6.Sobre elvocabulariohay que estar avisados. Digo esto porque las maneras de expresarse entre
uno y otro autor cambian enormemente. La historia del término materiapresenta grandes variaciones desdeDemócritohastaHegel. Ayudan mucho, otra vez, los diccionarios de filosofía.
7.Tambiénel idioma es importante. Es muy diferente el alemán usado porKanten 1754 que el que usaHeideggeren 1935. Hay
que recordar el adagio italianotraduttore traditoree intentar enfrentarse con el texto original. Y si esto no es posible
recordar algunas de las palabras claves que usa el autor y que no son
traducibles como elarjé presocrático, elessetomista, elDaseinheideggeriano, laWeltanschauungdeDilthey, las impressions deHume, elcogito cartesiano o elfalsificationism dePopper.
8.Leer una y otra
vez intentando memorizar todo es difícil en una materia con un cariz teorético.
Esmejor
ir tomando apuntes. Y si tenemos la suerte de que el
libro sea nuestro podríamos anotar en los márgenes para tener una lectura
guiada o subrayar los párrafos eje.
9.Realizar mapas de pensamiento y relacionar los autores entre sícon líneas
temporales es un buen apoyo. Este tipo de diagramas buscan reflejar a manera de
cuadros las relaciones entre conceptos, autores o desarrollos.
10.Aunque a veces no se entienda algo, en muchos de los casos conviene seguir
adelante. El afán de comprensión perfecta, lleva en ciertos
casos, a un ATASCAMIENTOpoco
recomendable. Leer una y otra vez un párrafo inextricable puede marearnos de
tal manera que perdamos elritmo de lectura. Es mejor
avanzar a pesar de que todo no esté totalmente claro, pues la perspectiva total
puede aclarar conceptos, y también es posible que la complicación no esté de
nuestra parte, sino de la del texto. Luego retomaremos aquellos párrafos de
mayor complejidad. No todo en filosofía se entiende, y eso no significa que no
entendamos algo de filosofía. Lo que interesa es seguir la senda del sabio que
era consciente de su ignorancia.