jueves, 1 de diciembre de 2016

Coloquio de Final de Cuatrimestre


 Les dejo las frases (obligatorias) para pensar y guiar el coloquio:


"Uno de los factores esenciales en la práctica del tiro de arco y de las otras artes que se cultivan en el Japón (y probablemente también en otros países del lejano Oriente), es el hecho de que no entrañan ninguna utilidad. Tampoco están destinadas a brindar goce estético, sino que significan ejercitación de la conciencia que ha de relacionarse con la realidad última. Así pues, el tiro de arco no se realiza tan solo para acertar el blanco; (…) Ante todo, se trata de armonizar lo consciente con lo inconsciente.”

“Respecto del tiro de arco, significa que arquero y blanco dejan de ser dos objetos opuestos, y se transmutan en realidad única. El arquero ya, no está consciente de su yo, como un individuo cuya misión es acertar el blanco. Mas ese estado de no-conciencia lo alcanza sólo si está enteramente libre y desprendido de su yo, si se aúna a la perfección de su destreza técnica. Esto se distingue fundamentalmente de todo progreso que pudiera alcanzarse en el manejo del arco.”

“El Zen es "la conciencia cotidiana", según la expresión de Baso Matsu (fallecido en 788). Esa "conciencia cotidiana" no es otra cosa que "dormir cuando se tiene sueño; comer cuando se tiene hambre". Apenas reflexionamos, razonamos y formulamos conceptos, lo inconsciente primario se pierde, y surge un pensamiento. Ya no comemos cuando comemos; ya no dormimos cuando dormimos.

“Se disparó la flecha, pero no vuela en línea recta hacia el blanco, y éste no está donde debería hallarse. El hombre es un ser pensante, pero sus grandes obras las realiza cuando no calcula ni piensa. Debemos reconquistar el "candor infantil" a través dé largos años de ejercitación en el arte de olvidarnos de nosotros mismos. Logrado esto, el hombre piensa sin pensar. Piensa como la lluvia que cae del cielo; piensa como las olas que se desplazan en el mar; piensa como las estrellas que iluminan el cielo nocturno, como la verde fronda que brota bajo el tibio viento primaveral. De hecho, él mismo es la lluvia, el mar, las estrella, la fronda”.


ZEN EN EL ARTE DEL TIRO CON ARCO, Eugen Herrigel


“Pensar en la muerte sugiere dos preguntas. La primera es: ¿cómo puede evitarse? La segunda es: ¿cómo aceptar la muerte y morir?”

"Recordar que hemos de morir es uno de los mejores modos de evitar la trampa de pensar que tenemos algo que perder. Nuestra cultura occidental piensa lo contrario y lo da todo por aferrarse a la ilusión de lo material y su acumulación. La buena nueva es que cada día más personas –e incluso más medios masivos- parecen haberse dado cuenta de que cuando a las personas se les acaban las respuestas a las preguntas fundamentales del yo (¿Quién, o qué soy? ¿Por qué nacemos? ¿Por qué morimos?) y que ellas nos abren la puerta para trascender lo transitorio."

“Quien no aprendió a morir, muere contra su voluntad. Aprende a morir y aprenderás a vivir, pues no aprenderá a vivir quien no aprendió a morir”.


EL LIBRO TIBETANO DE LOS MUERTOS, Editorial Kier



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